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A este caserío le pertenece la pequeña
casa derruida que se encuentra frente a
la parada del autobús en Roteta,
y que en realidad es un KAROBI, u horno
de cal, últimos restos de los muchos
que hubo, y que se utilizaban para producir
cal para los campos.
En este itinerario vamos a poder ver casi
todas las casas solares de Altza, a excepción
de BERRA que se encuentra en el Alto de
Buenavista, y de las casas de Garro, Larrerdi,
Merkader, Larratxo y Arnaobidao ya desaparecidas.
De Casares tomamos la calle hacia Molinao.
Superado el transformador, nos encontramos
con el antiguo camino que iba de Donostia
a Rentería. Enfrente los restos del
caserío EGUZKITZA. Nos dirigimos
por la derecha, bordeando el barrio Santa
Bárbara. En el lugar donde se encuentra
este camino con la carretera de Altza, en
el lado de Roteta, se encontraba la ERMITA
STA. BARBARA. Destruida en 1967, era punto
de descanso para los paseantes que subían
desde Herrera. Pequeña, con los muros
encalados, tejado a dos aguas, tenía
un pequeño atrio separado con unos
barrotes de madera del altar donde se veneraba
la imagen de Santa Bárbara, hoy desaparecida.
Había la costumbre de echar al pasar
unas monedas en el interior.
Subimos por la carretera de Altza, y a
pocos metros tomamos el camino a la izquierda
que nos dirige al caserío MIRAVALLES
o Milles. Casa solar deshabitada, solo se
utiliza para guardar ganado y herramientas.
En su fachada tiene un pequeño escudo
de mortero. Bajamos al camino de Artxipi,
pasando junto a la ruidosa perrera, seguimos
hasta tener a nuestra derecha el caserío
ARTZAKA o Arzak. Casa Solar de las más
arraigadas en Altza, aún conserva
su escudo de armas en la fachada. Continuamos
pasando junto a los caseríos ARTXIPI
y KASTILUN, para luego bajar.
El caserío TXIPRES(2) es un caserío
especial. En él se mezclan las leyenda
y la historia. Cuentan que Txipres fue construido
sobre una de las grandes piedras que solían
lanzar los "jentilak" -personajes
de la mitología vasca de gran fortaleza-
desde el monte Kutarro. Ciertamente es una
edificación muy sólida. De
planta cuadrada, tiene una ventana y puerta
góticas. Las ventanas altas clausura-
das y atravesadas por el tejado, nos indican
que esta casa debió tener una altura
superior a la actual. Todo señala
que Txipres fue una Casa Torre, luego reconvertida
en caserío, que habitada por Templarios,
debía cumplir la función de
amparar y proteger a los peregrinos de¡
Camino de Santiago que pasaban por aquí,
para luego proseguir camino por la costa
o por el interior de Gipuzkoa. Los peregrinos
al llegar a Rentería, podían
optar entre bordear la ría por Galtzaraborda,
Txipres, Pelegriñene, o bien cruzar
la ría en barca desde Lezo a Herrera,
y continuar por Parada el camino de la costa
... En este caserío se conserva una
talla de madera policromada, muy interesante,
que representa a San Jerónimo.
Volvemos sobre nuestros pasos para tomar
el camino de Txurdiñene. Dejando
el camino al caserío BORDA a la izquierda,
subimos hasta llegar al caserío GAZTELUENE(3)
en fuerte pendiente y luego a atravesar
el paso inferior de la autopista para llegar
al paraje denominado ZILARGIÑENE.
Aquí aún permanecen en pié
las paredes del caserío GALANTENE.
Merece la pena bajar para ver el dibujo
labrado en el dintel de la entrada. Seguimos
dejando el camino a Txurdiñene, y
a la altura de la casa Artolategi, remontamos
a la izquierda por un camino al principio
que luego se convierte en un sendero estrecho
que nos llevará directamente al caserío
TXIPRES.
En este caserío pasó los
últimos años de su vida el
gran bertsolari TXIRRITA (1860-1936). Nacido
en Hernani, su vida transcurrió entre
Hernani, Rentería y Altza. Durante
estos años que pasó en Gazteluene,
además de ayudar en el caserío
en la medida de sus posibilidades, Tkirrita
escribía "bertso paperak"
por encargo, bien con motivo de fiestas
o por disputas amorosas, de esta forma,
conseguía unos ingresos que no podía
lograr por otros medios a causa de su avanzada
edad y de su estado físico. Con él,
en este mismo caserío, vivió
el también bertsolari Saturnino Erauskin
"GAXTELU" (1874-1950). Hay que
tener en cuenta que en esas fechas, aún
no tan lejanas, era corriente que cada caserío
produjera su propia sidra de los numerosos
manzanales que poblaban Altza, y era precisamente
alrededor de las "kupelas" de
sidra donde se creaba el ambiente más
propicio para las tertulias y, como no,
para cantar versos. Aún hoy el caserío
Borda, que hemos podido ver según
subíamos a Gazteluene a la izquierda,
conserva la costumbre de producir sidra
para su propio consumo.
Otros bertsolaris altzatarras, de los que
tenemos conocimiento gracias al libro de
Antonio Zavala "Alzako bertsolari zaarrak",
son: Andrés Arrieta (1856-1930) del
caserío Marrus; Francisco Arzak "AMUEDER"
(1875-1928), del caserío Amueder;
ARTZAI-TXIKIA, contemporáneo
de Txirrita, se desconoce su verdadero nombre
y su lugar y fecha de nacimiento, vivió
en el caserío Txurdiñene;
José Garmendia (1885-1924) del caserío
Arrues de Intxaurrondo.
Dejamos el caserío Gazteluene y
subimos por el camino aswtado hasta encontrarnos
de frente con el caserío Irazuene
y el camino de Putzueta. Tomamos hacia la
derecha dejando a la izquierda los caseríos
Martitegi (abandonado) y Audariz, hasta
llegar al caserío Pelegriñene,
cuarta parada de nuestro itinerario.
PELEGRIÑENE(4), remozado con mucho
cuidado su mitad delantera, conserva en
su lateral visible desde la carretera una
cruz de piedra empotrada que le caracteriza.
Esta cruz, junto a la clara etimología
de su nombre, nos hablan de lo que debió
ser un lugar de hospedaje en donde pudieran
descansar los peregrinos que recorrían
el Camino de Santiago durante la Edad Media.
A ambos lados de la fachada se mantienen
dos entradas de sillería, restos
de lo que debió ser el muro que circundaba
el caserío.
Continuamos nuestra marcha junto al caserío
Kataliñene, dejando a la derecha
Lau-aizeta y la carretera al Casco, y la
casa nueva construida sobre el solar del
caserío Ilarregi. El camino se bifurca,
tomamos el de la izquierda dirección
a Martutene para a pocos pasos, encontrarnos
en la parte trasera del caserío MARRUS.
En su parte alta, donde se juntan las dos
vertientes del tejado, se puede apreciar
una cruz de piedra encajada.
Volvemos sobre nuestros pasos y tomamos
el camino que habíamos dejado, dirección
a Intxaurrondo. Una vez superado el pequeño
repecho de Marrusgaina, podemos observar
los restos del muro que protegía
al caserío GARBERA GOIA.
El caserío GARBERA GOIA(5), actualmente
en ruinas, está rodeado de un muro
que, aunque está bastante deteriorado,
tiene unas dimensiones importantes, sobre
todo en su lado oeste, y permite apreciar
muy bien la parcela de terreno rectangular
que limita. Este tipo de cercados de piedra
que parece ser existían también
en otros caseríos como Pelegriñene,
Tomasene, Casares, etc, debieron tener un
fin defensivo durante las contiendas militares
del siglo XIX. La existencia en nuestro
municipio de los fuertes de S. Marcos, Txoritokieta,
Ametzagaina, de los Ingleses en Mendiola,
y el propio Casco, también fortificado,
en esa época, nos habla de Altza
como un lugar de importancia estratégica
militar por el control que desde sus alturas
se podía ejercer sobre Donostia,
el puerto de Pasaia y la carretera de la
frontera. No debemos olvidar que como consecuencia
de la primera Guerra Carlista, dos terceras
partes de los caseríos altzatarras
fueron destruidos.
Continuamos nuestro itinerario y en la
bifurcación, tomamos el camino que
bordeando Ametzagaina por la izquierda baja
rápidamente pasando junto al caserío
PLASENTZIA hasta el antiguo Reformatorio
en donde se encuentra la ERMITA DE NUESTRA
SEÑORA DE UBA(6). De la ermita solo
se conserva la fachada y un lado ya que,
encima de ella, se construyó el Reformatorio
de Uba, destinándose este espacio
a capilla del mismo. La imagen que se venera
es pequeña, de unos 30 cm., y tradicionalmente
se le considera muy milagrosa a la hora
de curar enfermedades de los ojos, dolores
de cabeza, y los malos sueños. De
aquí le viene el nombre "Lo
oneko Ama Birgiña". Una vez
aquí podemos aprovechar la ocasión
para ver el caserío UBEGI. Para ello
volvemos atrás un poco, y bajamos
unos cien metros. Este caserío tiene
un planta muy señorial, con tejado
a cuatro aguas. Volvemos por el camino por
donde hemos venido y subimos a Ametzagaina.
En lo más alto, el Fuerte pasa desapercibido
cubierto por la maleza y los árboles.
Al norte podemos ver Ulía y Monte
Redondo. Abajo, escondido, lntxaurrondo.
El camino que debemos recorrer hasta llegar
allí trascurre junto a los límites
de Altza con Donostia, por terrenos de caseríos
que fueron muy conocidos, como Otxoki, Argel,
Sagastieder, Zarategi, Lizardi, etc, por
desgracia ya desaparecidos. Después
de cruzar las nuevas urbanizaciones, una
fuerte pendiente nos lleva al Paseo de Zubiaurre.
Al otro lado de la vía del tren podemos
contemplar el precioso caserío INTXAURRONDO
ZAR(7).
Este caserío, que da nombre a este
gran barrio, debió ser construido
a mediados del siglo XVII, junto a lo que
era la carretera principal, y debía
dedicar principalmente al suministro de
víveres a los viajeros. Declarado
Monumento Nacional en 1964, sus propietarios
los conservan con mucho esmero. De entre
los muchos detalles que posee, merece destacarse
por su tipismo la escalera y la balconada
que dan a la vía férrea. Detrás
se encuentran los caseríos ARANZURI
y LARROTXENE, esté último
actual Casa de Cultura. Al lado se encuentra
la casa Intxaurrondo-berri en cuyo sótano
se encuentra la popular sociedad ARTZAK-ORTZEOK,
fundada en 1921. Al otro lado del puente,
el Hotel PELLIZAR ocupa el lugar de la Casa
Solar del mismo nombre. Remontamos la calle
que nos llevará al ALTO MIRACRUZ.
Esta denominación está muy
unida con el culto, muy arraigado hasta
nuestros días, del Santo Cristo de
Lezo. Escondido detrás de una casa,
a la derecha, se encuentra el caserío
PARADA. A destacar en él su hermoso
escudo de armas que aún conserva
en la fachada.
Dejamos la carretera, y subimos dejando
a nuestra izquierda el Restaurante ARZAK,
de merendero que fue antaño, se ha
convertido en un símbolo de nuestra
cocina. A la derecha dejamos el Colegio
de la Asunción, cuya construcción
se inició en 1885, y en donde residió
por un tiempo el escritor catalán
Jacinto Verdaguer. La fuerte pendiente del
comienzo, se va suavizando para convertirse
en un paseo con amplias vistas sobre Altza
y la comarca. Desde el collado, cerca de
la Ikastola Herri-Ametsa, podemos ver la
ensenada de ILURGITA. Desde este punto hasta
el Faro de la Plata se extiende la zona
de costa correspondiente al Municipio de
Altza. Seguimos el camino, siempre a la
derecha, dejando los caminos que bordean
Mendiola por el mar, o que nos acercan a
la cumbre, para dirigirnos al caserío
y merendero MENDIOLA(8), también
llamado Gurutzeta. Orientado al sur y rodeado
de una serie de sencillas construcciones
que le protegen de los embates del oeste,
invita al descanso.
Volvemos hasta la lkastola, y bajamos por
una pronunciada cuesta, pasando junto al
Colegio San Luis Gonzaga de los Hermanos
de La Salle. Una vez abajo, tomamos la calle
a la derecha para dirigirnos al caserío
MONEDA(9) o Boneda.
Reconstruido por la C.A.M., es un edificio
noble, con tejado de cuatro vertientes.
Enfrente se encontraba otra Casa Solar de
gran tradición en Altza, ARNAOBIDAO,
o Ernabio, de la que no ha quedado ningún
resto. Sólo sabemos como era su escudo
de armas. En Bidebieta había otros
caseríos además de los mencionados:
Benta Goia, Benta Bea, Santa Bárbara
y Guardaplata. Reanudamos el camino dirección
Azkuene para encontrar, junto al límite
con Pasaia y escondido entre casas, el caserío
GOMISTEGI, muy bien conservado.
El callejón estrecho que trascurre
entre los almacenes y la salida de la autopista
nos lleva a HERRERA.
HERRERA(10) es mencionado desde antiguo
como punto importante de comunicación,
pues aquí existía un embarcadero
que permitía cruzar la ría
hasta Lezo. De entre todos los caseríos
que había, entre la vía del
tren, la variante y las casas, el caserío
PERUENE se resiste a desaparecer.
Para volver al punto de partida, subimos
hasta el paso inferior de peatones del apeadero
de RENFE, que nos llevará por el
camino de la Ermita a Casares.
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