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El itinerario que vamos a describir a continuación se desarrolla todo él dentro de lo que era el Municipio de Altza hasta la fecha de su anexión, y que en la actualidad corresponde al distrito VII de Donostia. Es un recorrido largo, puede llevar cerca de cinco horas, que transcurre por un medio profundamente mar- cado por la huella del hombre, lo cual dificulta la apreciación de los valores de toda índole que han logrado sobrevivir a las consecuencias del expansionismo de la capital y a la influencia del puerto de Pasaia.

Nos vamos a detener en los aspectos histórico-artísticos, dejando para otra ocasión otros de contenido geológico o naturalístico. El objetivo de este itinerario es fomentar el interés de nuestros convecinos con respecto al patrimonio histórico cultural que aún conservamos.

Vamos a iniciar nuestro itinerario en el Caserío CASARES(I). Edificio Barroco del siglo XVIII, recientemente remodelado para Casa de Cultura. Casa Solar, luce en su fachada el escudo de armas de los Casares, cuyo linaje se remonta al siglo XII. Enfrente, el case- río TOMASENE, también Casa Solar, conserva parte del muro que le rodeaba, así como una ventana apuntada y una pequeña cruz incrustada en lo alto de la pared trasera. Muy cerca de aquí, bajando hacia Herrera, sobre el puerto, se encuentran los restos del caserío ARRIAGA ZAR o Harria. Si bien, un incendio lo destruyó casi por completo, se consiguió rescatar íntegro el escudo de armas.

A este caserío le pertenece la pequeña casa derruida que se encuentra frente a la parada del autobús en Roteta, y que en realidad es un KAROBI, u horno de cal, últimos restos de los muchos que hubo, y que se utilizaban para producir cal para los campos.
En este itinerario vamos a poder ver casi todas las casas solares de Altza, a excepción de BERRA que se encuentra en el Alto de Buenavista, y de las casas de Garro, Larrerdi, Merkader, Larratxo y Arnaobidao ya desaparecidas.

De Casares tomamos la calle hacia Molinao. Superado el transformador, nos encontramos con el antiguo camino que iba de Donostia a Rentería. Enfrente los restos del caserío EGUZKITZA. Nos dirigimos por la derecha, bordeando el barrio Santa Bárbara. En el lugar donde se encuentra este camino con la carretera de Altza, en el lado de Roteta, se encontraba la ERMITA STA. BARBARA. Destruida en 1967, era punto de descanso para los paseantes que subían desde Herrera. Pequeña, con los muros encalados, tejado a dos aguas, tenía un pequeño atrio separado con unos barrotes de madera del altar donde se veneraba la imagen de Santa Bárbara, hoy desaparecida. Había la costumbre de echar al pasar unas monedas en el interior.

Subimos por la carretera de Altza, y a pocos metros tomamos el camino a la izquierda que nos dirige al caserío MIRAVALLES o Milles. Casa solar deshabitada, solo se utiliza para guardar ganado y herramientas. En su fachada tiene un pequeño escudo de mortero. Bajamos al camino de Artxipi, pasando junto a la ruidosa perrera, seguimos hasta tener a nuestra derecha el caserío ARTZAKA o Arzak. Casa Solar de las más arraigadas en Altza, aún conserva su escudo de armas en la fachada. Continuamos pasando junto a los caseríos ARTXIPI y KASTILUN, para luego bajar.

El caserío TXIPRES(2) es un caserío especial. En él se mezclan las leyenda y la historia. Cuentan que Txipres fue construido sobre una de las grandes piedras que solían lanzar los "jentilak" -personajes de la mitología vasca de gran fortaleza- desde el monte Kutarro. Ciertamente es una edificación muy sólida. De planta cuadrada, tiene una ventana y puerta góticas. Las ventanas altas clausura- das y atravesadas por el tejado, nos indican que esta casa debió tener una altura superior a la actual. Todo señala que Txipres fue una Casa Torre, luego reconvertida en caserío, que habitada por Templarios, debía cumplir la función de amparar y proteger a los peregrinos de¡ Camino de Santiago que pasaban por aquí, para luego proseguir camino por la costa o por el interior de Gipuzkoa. Los peregrinos al llegar a Rentería, podían optar entre bordear la ría por Galtzaraborda, Txipres, Pelegriñene, o bien cruzar la ría en barca desde Lezo a Herrera, y continuar por Parada el camino de la costa ... En este caserío se conserva una talla de madera policromada, muy interesante, que representa a San Jerónimo.
Volvemos sobre nuestros pasos para tomar el camino de Txurdiñene. Dejando el camino al caserío BORDA a la izquierda, subimos hasta llegar al caserío GAZTELUENE(3) en fuerte pendiente y luego a atravesar el paso inferior de la autopista para llegar al paraje denominado ZILARGIÑENE. Aquí aún permanecen en pié las paredes del caserío GALANTENE. Merece la pena bajar para ver el dibujo labrado en el dintel de la entrada. Seguimos dejando el camino a Txurdiñene, y a la altura de la casa Artolategi, remontamos a la izquierda por un camino al principio que luego se convierte en un sendero estrecho que nos llevará directamente al caserío TXIPRES.

En este caserío pasó los últimos años de su vida el gran bertsolari TXIRRITA (1860-1936). Nacido en Hernani, su vida transcurrió entre Hernani, Rentería y Altza. Durante estos años que pasó en Gazteluene, además de ayudar en el caserío en la medida de sus posibilidades, Tkirrita escribía "bertso paperak" por encargo, bien con motivo de fiestas o por disputas amorosas, de esta forma, conseguía unos ingresos que no podía lograr por otros medios a causa de su avanzada edad y de su estado físico. Con él, en este mismo caserío, vivió el también bertsolari Saturnino Erauskin "GAXTELU" (1874-1950). Hay que tener en cuenta que en esas fechas, aún no tan lejanas, era corriente que cada caserío produjera su propia sidra de los numerosos manzanales que poblaban Altza, y era precisamente alrededor de las "kupelas" de sidra donde se creaba el ambiente más propicio para las tertulias y, como no, para cantar versos. Aún hoy el caserío Borda, que hemos podido ver según subíamos a Gazteluene a la izquierda, conserva la costumbre de producir sidra para su propio consumo.

Otros bertsolaris altzatarras, de los que tenemos conocimiento gracias al libro de Antonio Zavala "Alzako bertsolari zaarrak", son: Andrés Arrieta (1856-1930) del caserío Marrus; Francisco Arzak "AMUEDER" (1875-1928), del caserío Amueder; “ARTZAI-TXIKIA”, contemporáneo de Txirrita, se desconoce su verdadero nombre y su lugar y fecha de nacimiento, vivió en el caserío Txurdiñene; José Garmendia (1885-1924) del caserío Arrues de Intxaurrondo.

Dejamos el caserío Gazteluene y subimos por el camino aswtado hasta encontrarnos de frente con el caserío Irazuene y el camino de Putzueta. Tomamos hacia la derecha dejando a la izquierda los caseríos Martitegi (abandonado) y Audariz, hasta llegar al caserío Pelegriñene, cuarta parada de nuestro itinerario.

PELEGRIÑENE(4), remozado con mucho cuidado su mitad delantera, conserva en su lateral visible desde la carretera una cruz de piedra empotrada que le caracteriza. Esta cruz, junto a la clara etimología de su nombre, nos hablan de lo que debió ser un lugar de hospedaje en donde pudieran descansar los peregrinos que recorrían el Camino de Santiago durante la Edad Media. A ambos lados de la fachada se mantienen dos entradas de sillería, restos de lo que debió ser el muro que circundaba el caserío.

Continuamos nuestra marcha junto al caserío Kataliñene, dejando a la derecha Lau-aizeta y la carretera al Casco, y la casa nueva construida sobre el solar del caserío Ilarregi. El camino se bifurca, tomamos el de la izquierda dirección a Martutene para a pocos pasos, encontrarnos en la parte trasera del caserío MARRUS. En su parte alta, donde se juntan las dos vertientes del tejado, se puede apreciar una cruz de piedra encajada.

Volvemos sobre nuestros pasos y tomamos el camino que habíamos dejado, dirección a Intxaurrondo. Una vez superado el pequeño repecho de Marrusgaina, podemos observar los restos del muro que protegía al caserío GARBERA GOIA.

El caserío GARBERA GOIA(5), actualmente en ruinas, está rodeado de un muro que, aunque está bastante deteriorado, tiene unas dimensiones importantes, sobre todo en su lado oeste, y permite apreciar muy bien la parcela de terreno rectangular que limita. Este tipo de cercados de piedra que parece ser existían también en otros caseríos como Pelegriñene, Tomasene, Casares, etc, debieron tener un fin defensivo durante las contiendas militares del siglo XIX. La existencia en nuestro municipio de los fuertes de S. Marcos, Txoritokieta, Ametzagaina, de los Ingleses en Mendiola, y el propio Casco, también fortificado, en esa época, nos habla de Altza como un lugar de importancia estratégica militar por el control que desde sus alturas se podía ejercer sobre Donostia, el puerto de Pasaia y la carretera de la frontera. No debemos olvidar que como consecuencia de la primera Guerra Carlista, dos terceras partes de los caseríos altzatarras fueron destruidos.

Continuamos nuestro itinerario y en la bifurcación, tomamos el camino que bordeando Ametzagaina por la izquierda baja rápidamente pasando junto al caserío PLASENTZIA hasta el antiguo Reformatorio en donde se encuentra la ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE UBA(6). De la ermita solo se conserva la fachada y un lado ya que, encima de ella, se construyó el Reformatorio de Uba, destinándose este espacio a capilla del mismo. La imagen que se venera es pequeña, de unos 30 cm., y tradicionalmente se le considera muy milagrosa a la hora de curar enfermedades de los ojos, dolores de cabeza, y los malos sueños. De aquí le viene el nombre "Lo oneko Ama Birgiña". Una vez aquí podemos aprovechar la ocasión para ver el caserío UBEGI. Para ello volvemos atrás un poco, y bajamos unos cien metros. Este caserío tiene un planta muy señorial, con tejado a cuatro aguas. Volvemos por el camino por donde hemos venido y subimos a Ametzagaina. En lo más alto, el Fuerte pasa desapercibido cubierto por la maleza y los árboles. Al norte podemos ver Ulía y Monte Redondo. Abajo, escondido, lntxaurrondo. El camino que debemos recorrer hasta llegar allí trascurre junto a los límites de Altza con Donostia, por terrenos de caseríos que fueron muy conocidos, como Otxoki, Argel, Sagastieder, Zarategi, Lizardi, etc, por desgracia ya desaparecidos. Después de cruzar las nuevas urbanizaciones, una fuerte pendiente nos lleva al Paseo de Zubiaurre. Al otro lado de la vía del tren podemos contemplar el precioso caserío INTXAURRONDO ZAR(7).

Este caserío, que da nombre a este gran barrio, debió ser construido a mediados del siglo XVII, junto a lo que era la carretera principal, y debía dedicar principalmente al suministro de víveres a los viajeros. Declarado Monumento Nacional en 1964, sus propietarios los conservan con mucho esmero. De entre los muchos detalles que posee, merece destacarse por su tipismo la escalera y la balconada que dan a la vía férrea. Detrás se encuentran los caseríos ARANZURI y LARROTXENE, esté último actual Casa de Cultura. Al lado se encuentra la casa Intxaurrondo-berri en cuyo sótano se encuentra la popular sociedad ARTZAK-ORTZEOK, fundada en 1921. Al otro lado del puente, el Hotel PELLIZAR ocupa el lugar de la Casa Solar del mismo nombre. Remontamos la calle que nos llevará al ALTO MIRACRUZ. Esta denominación está muy unida con el culto, muy arraigado hasta nuestros días, del Santo Cristo de Lezo. Escondido detrás de una casa, a la derecha, se encuentra el caserío PARADA. A destacar en él su hermoso escudo de armas que aún conserva en la fachada.

Dejamos la carretera, y subimos dejando a nuestra izquierda el Restaurante ARZAK, de merendero que fue antaño, se ha convertido en un símbolo de nuestra cocina. A la derecha dejamos el Colegio de la Asunción, cuya construcción se inició en 1885, y en donde residió por un tiempo el escritor catalán Jacinto Verdaguer. La fuerte pendiente del comienzo, se va suavizando para convertirse en un paseo con amplias vistas sobre Altza y la comarca. Desde el collado, cerca de la Ikastola Herri-Ametsa, podemos ver la ensenada de ILURGITA. Desde este punto hasta el Faro de la Plata se extiende la zona de costa correspondiente al Municipio de Altza. Seguimos el camino, siempre a la derecha, dejando los caminos que bordean Mendiola por el mar, o que nos acercan a la cumbre, para dirigirnos al caserío y merendero MENDIOLA(8), también llamado Gurutzeta. Orientado al sur y rodeado de una serie de sencillas construcciones que le protegen de los embates del oeste, invita al descanso.

Volvemos hasta la lkastola, y bajamos por una pronunciada cuesta, pasando junto al Colegio San Luis Gonzaga de los Hermanos de La Salle. Una vez abajo, tomamos la calle a la derecha para dirigirnos al caserío MONEDA(9) o Boneda.

Reconstruido por la C.A.M., es un edificio noble, con tejado de cuatro vertientes. Enfrente se encontraba otra Casa Solar de gran tradición en Altza, ARNAOBIDAO, o Ernabio, de la que no ha quedado ningún resto. Sólo sabemos como era su escudo de armas. En Bidebieta había otros caseríos además de los mencionados: Benta Goia, Benta Bea, Santa Bárbara y Guardaplata. Reanudamos el camino dirección Azkuene para encontrar, junto al límite con Pasaia y escondido entre casas, el caserío GOMISTEGI, muy bien conservado.

El callejón estrecho que trascurre entre los almacenes y la salida de la autopista nos lleva a HERRERA.

HERRERA(10) es mencionado desde antiguo como punto importante de comunicación, pues aquí existía un embarcadero que permitía cruzar la ría hasta Lezo. De entre todos los caseríos que había, entre la vía del tren, la variante y las casas, el caserío PERUENE se resiste a desaparecer.

Para volver al punto de partida, subimos hasta el paso inferior de peatones del apeadero de RENFE, que nos llevará por el camino de la Ermita a Casares.

 
 
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